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Datos personales y obras realizadas
Emili Colom Comerma nació en Barcelona el año 1924. Hijo y nieto de escultores estudió en la Llotja y después continuó sus estudios en la Escola Superior de Belles Arts de Sant Jordi.

En la exposición de final de curso le fue otorgado, junto con el pintor J. Rebled, el premio especial concedido por la escuela a los discípulos más aptos para realizar una exposición individual. Por este motivo, la Delegación de Bellas Artes les cedió el Palacio de la Virreina para exponer sus obras. Tenía entonces 19 años y aportó un total de 35 obras. Eran esculturas en piedra, madera, terracota y yeso.

Al poco tiempo recibió su primer encargo importante y como era habitual en la bohemia clásica, invitó a sus condiscípulos a una cena. Fue en esta cena donde se fundó el grupo “Betepocs” el cual más tarde daría mucho de que hablar con sus exposiciones itinerantes y sus reuniones en el inefable café de las Ramblas bajo la batuta de Josep Mª Garrut.

Como la necesidad obliga, tuvo que dejar la Escola de Belles Arts y empezó a trabajar en una fundición artística donde aprendió el oficio. Más tarde trabajó en un taller como picapedrero y luego en otro donde hacían altares y retablos. También hizo de ayudante del escultor J. Ros Bofarull. De aquel gran y humilde escultor aprendió mucho oficio y mucho humanismo. Tuvo también como maestros a V. Navarro, E. Monje, F. Marés y Bohigas.

Para él, los grandes maestros de la escultura eran Gargallo, Bourdelle o Rodin, fuentes de inspiración para futuras generaciones. Más tarde contactó con arquitectos de la época y trabajó con Duran Reynals, Ros de Ramis, Mora, C. Marqués y H. Laugier, el cual vino de Niza para elegir una escultura suya.

Al principio sus encargos solían ser básicamente de carácter religioso y más adelante ya empezó a trabajar más en retratos y esculturas de tema libre.

Podemos encontrar obras suyas en la iglesia de Santa María del Mar, en la Catedral de Barcelona, en el monasterio de Poblet, en la iglesia de Santa María de Mataró, en la iglesia arciprestal de Vilanova i la Geltrú , en el castillo de Cardona, en el monasterio de Montserrat , en el convento de los capuchinos de Sarriá, en la iglesia de San Odón, o en Font Romeu, donde se encuentra el Cristo Rey de 7 m. de altura y 35 toneladas de peso en mármol de Carrara y realizado en talla directa. También está hecha en piedra y en talla directa, la Asunción de Santa María de Cornellá, de 5 toneladas de peso y de formas estilizadas, siguiendo la línea arquitectónica de la iglesia.

En la época de los sesenta, fue invitado por la embajada de España en Viena, donde presentó alguna de sus obras, dibujos y esculturas, todas de un carácter totalmente mediterráneo. Tuvo muy buena aceptación y eso le permitió ir a Paris, Niza y Ginebra donde hizo algunas exposiciones con éxito, aunque no le gustaba demasiado exponer.

En colecciones particulares y en entidades importantes europeas hay bastante obra suya. En el museo de Gratz (Austria) tiene su escultura de bronce titulada Occitania, de formas rotundas y carácter totalmente mediterráneo. Muy diferente es, por ejemplo, su Clam de pau situado en el ayuntamiento de Ginebra, que es una escultura patética y totalmente impresionista.

De temperamento inquieto, se dedicó también a trabajar el hierro, realizando algunas obras de notables dimensiones como el Monumento al pescador de Arenys de Mar, o el Caballo de la Libertad que preside el edificio de la compañía de seguros Catalana Occidente de Sant Cugat del Vallés. También podemos citar El ahorro, escultura que preside la escalera noble de la sede central de Catalunya Caixa en Barcelona. Biafra, San Jorge o Ardillas de Bellaterra son otras muestras de las obras realizadas en hierro por el escultor en aquellos tiempos. Una escultura que no podemos olvidar, realizada también en este material es Amusitos, príncipe de Ausa. Posiblemente, una de sus obras más significativas.

También siempre trabajó el bronce. Entre sus obras en este material y de tamaño mayor que el natural encontramos El timbaler del Bruc , situada en la plaza del ayuntamiento de la vila de Santpedor.

Al mismo tiempo, trabajó como experto artístico en el Servicio de catalogación y conservación de monumentos de la Diputación de Barcelona. En los años ochenta, bajo la dirección del arquitecto Antoni González, este servicio se reestructuró llamándose Patrimonio Arquitectónico de la Diputación de Barcelona. Fue una época de gran dinamismo y Colom, hasta su jubilación y dentro del departamento que dirigía Antoni González, restauró, reprodujo y creó varias obras religiosas que formaban parte de las restauraciones de los edificios que se llevaban a cabo.

En aquella época se reprodujo la pradela de Rubió, importante pieza del siglo XIV que formaba parte del célebre retablo de Rubió. Igualmente se reprodujo la imagen de la Virgen de Rus del siglo XI, la de Santa Maria de Foix del siglo XIV, la de Santa Candia de Orpí del siglo XV y la Virgen de la Victoria del siglo XVII entre otras muchas. La lista es muy larga, pero toda su labor está registrada en el fondo documental del Servicio del Patrimonio Arquitectónico de la Diputación de Barcelona.

Más tarde, continuó trabajando en su estudio de Bellaterra, apartado totalmente de todas las tendencias actuales, según sus palabras “Mirando de crear escultura y no trabajando para ahora, sino que trabajando para el mañana”. Como él también decía: “El arte es notario de la historia. Es personal e intransferible y un horizonte sin fin.”

Naturalmente ha dejado escuela. Dos discípulos preferidos y con un buen presente son el escultor David Marzo de París y Caroline Romer de Londres.

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